Dinero
¿Cuánto tiempo puedo aguantar sin sueldo?
Tus ahorros disponibles divididos entre lo que realmente sale de tu cuenta cada mes, no entre tu sueldo bruto. Esa cifra es tu margen: la duración del hueco que podrías cubrir si mañana se cortaran los ingresos.
Leer esto en tu idioma no significa que describa la ley de tu país. Lo que debes surge de tu contrato de trabajo y del país en el que trabajas. Salvo que una página nombre un país, es deliberadamente neutral en cuanto a jurisdicción.
Solo información general. Las normas laborales dependen de tu contrato y de tu ubicación.
Qué se considera suficiente
No hay una cifra universal. Un modo útil de plantearlo: cuánto duraría hoy una búsqueda realista en tu sector, más el tiempo entre aceptar una oferta y cobrar la primera nómina, más el fondo de emergencia. Si tu colchón después del fondo cubre eso, tienes margen. Si no, ese hueco es lo que hay que cerrar: ahorrando más tiempo, recortando el gasto o encontrando el siguiente puesto antes de renunciar.
Proyecta tu último día de trabajo para saber cuándo se corta de verdad el ingreso: un preaviso que te pagan es margen que ya tienes.
Los contratos de trabajo y los requisitos de preaviso varían según la jurisdicción y las circunstancias. Esta herramienta ofrece información general y orientación para planificar, no asesoramiento legal.
El método
Cómo se calcula el colchón.
El punto de partida es el evidente:
Colchón = fondos disponibles ÷ gasto mensual
Lo que hace útil o inútil esa cifra es qué entra en cada lado. Tres ajustes hacen casi todo el trabajo.
La deuda es parte del gasto, no un problema aparte
Las cuotas de préstamos siguen después de tu última nómina. Tratarlas como parte de tu gasto mensual, y no como algo que resolver más tarde, es la diferencia entre una cifra de colchón con la que puedes planificar y otra que sobrestima tu posición en silencio.
Otros ingresos reducen el gasto, no alargan los ahorros
Alquileres cobrados, la aportación de tu pareja o trabajo freelance estable reducen la velocidad a la que se vacían los ahorros. Van del lado del gasto en la ecuación. Sé honesto con la palabra fiable aquí: un ingreso que depende de que te sobre energía en una época estresante no es lo mismo que un ingreso que llega pase lo que pase.
El finiquito cuenta, con una salvedad
El último salario, las vacaciones no disfrutadas y cualquier indemnización son dinero real y pertenecen al total. También llegan tarde con frecuencia. Inclúyelos si tienes seguridad de que llegarán, y planifica el primer mes o dos como si aún no hubieran llegado.
El fondo se reserva, no se gasta
La calculadora aparta tres meses de gasto como fondo de emergencia y te muestra el colchón con y sin él. El fondo no es para la búsqueda de empleo: es para la factura médica, la fianza o la reparación que llega en el peor momento. La segunda cifra, la de después del fondo, es la duración honesta de tu búsqueda.
Qué no se modela a propósito
- La rentabilidad de las inversiones, porque el horizonte de una búsqueda de empleo es demasiado corto para contar con ella.
- Los impuestos sobre el finiquito, que varían demasiado por jurisdicción como para adivinarlos.
- La inflación, que es ruido en un colchón medido en meses.
- Gastos puntuales como una mudanza, la compra del preaviso o seguros que haya que sustituir: súmalos a tus esenciales si te aplican.
Siguiente
- Haz la evaluación de salida completa para ver tu colchón frente a tu preaviso y tu contrato.
- Proyecta tu último día de trabajo para saber cuándo se corta de verdad el ingreso: un preaviso que te pagan es margen que ya tienes.
- ¿Qué pasa si renuncio sin preaviso?, incluido cuándo suele llegar la liquidación final, que es la parte que más veces llega más tarde de lo previsto.